dissabte, 24 d’octubre de 2015

AI convierte la anécdota en norma

El reciente informe "We had nowhere else to go" (el título en si ya es poco equilibrado), publicado el 13 de octubre por Amnistía Internacional (AI) acusa al Partido de la Unión Democrática (PYD) y las Fuerzas de Defensa Popular (YPG ) de "abusos" poco contrastados. Sin embargo, el prestigio de AI aconseja no descartar lo que el documento afirma como hechos. Ahora bien, AI ha presentado el documento, repetitivo y breve, justo el día después de que EEUU entregara armas, supuestamente, a las YPG o grupos cercanos de forma que le quita mucha credibilidad.

- A pesar de que el estudio se realizó entre "el 27 de julio y el 3 de agosto", en sólo cinco días. No se presentó hasta el 13 de octubre. La fecha no es aleatoria, el día antes EEUU se decidió a dar el paso de armar la oposición en el Kurdistán sirio (sin concretar a qué grupo pero excluyendo los kurdos) con 45-50 toneladas de armamento después de 4 años de guerra. El oportunismo es obvio y la promoción del documento también. En el texto no lo pone pero a la promoción de AI se insiste en definir las YPG como "US-backed group" (grupo mantenido por EEUU). Primer error, y grave: el co presidente del PYD tiene prohibida la entrada en los EE.UU.; hasta ahora Washington sólo ha ayudado las YPG en forma de bombardeos aéreos contra el enemigo común. Y en ningún momento se puede considerar la milicia como, "mantenida" por EEUU sino con una simple coincidencia de enemigo. Pero probablemente a AI le resulta más comercial calificar la resistencia kurda en Kurdistán sirio así, en lugar de definirla como lo que es: un movimiento sin ningún apoyo que lucha contra todos (Turquía, Nusra, IS, y gran parte del FSA) .

- El documento no pasaría como prueba judicial. En la página 7 reconoce que "ha cambiado la identidad de los testigos con el fin de protegerlos la identidad". ¿Protegerlos de quién? La mayoría residen en Turquía, un estado abiertamente hostil a las YPG. Citar testigos sin identificar no da mucha credibilidad al texto, aunque AI de per se la tenga.

- Tampoco se identifica a los autores del estudio. Sólo una persona sale citada Tirana Hassan. Curiosamente la misma que promovió un estudio similar, desmentido, cuando estaba en Human Rights Watch. Si investigamos quien ha promocionado el estudio nos encontramos con la árabe Lama Fakih. Como su compañera, antes estaba en HRW y ahora se ha pasado a AI. Fakik ha exagerado notablemente los titulares para llamar la atención con frases como "Los aliados militares de EEUU en Siria han cometido crímenes de guerra" y exigiendo a los EEUU una "condena" hacia las YPG. Por qué motivo Hassan y Fakih han marchado recientemente de HRW para pasarse a AI no se sabe pero es curioso que los dos documentos acusadores hacia las YPG vengan de la misma mano. Un tercer actor, Krystian Benedict, de AI-Reino Unido quizás ha sido el más honesto. Coincidiendo con la entrega de armas, el británico anunciaba que iban a publicar un informe "incómodo para EEUU y sus amigos en Siria". Más allá de la falta de elegancia en calificar las YPG como "sus amigos", Benedict comenzó haciendo una fuerte defensa del documento. Pero a media tarde del mismo día 13, respondiendo a preguntas, las exageraciones caían en contradicción:

- Reconocía "no hemos encontrado evidencia de limpieza étnica. El equipo fue a lugares donde árabes y turcomanos viven sin ninguna molestia"

- Respondiendo a si los supuestos "crímenes de guerra" eran "crímenes contra la humanidad", también reconoció que no

- Reconoce que los afectados por los abusos no sólo son árabes, como se hace ver desde AI, sino también hay turcomanos y kurdos

- Finalmente reconoció que la administración del Kurdistán sirio no se puso ningún impedimento a la investigación. Esto contrasta con el resto de Siria donde, ni en la zona de Asad, ni de Nusra, ni del Frente Islámico ni del Estado Islámico, ni del FSA, un estudio así sería posible. Y el propio informe afirma que no tuvieron "ninguna restricción"

- Si pasamos al detalle del texto encontramos repetidas las mismas cosas varias veces. Parece un trabajo de un adolescente que tiene que llenar 38 planas y repite la misma idea. La idea central: "en algunos casos" las YPG han "derribado" pueblos enteros. El uso del plural es claramente intencionado. La única prueba efectiva de todo el documento, más allá de testigos no identificados, son unas fotos en Husseiniya. Esta población fue bombardeada intensamente en mayo de 2014 pero esto no se cita en el documento. Sin embargo, aceptando que las YPG destruyeron el pueblo, sería un hecho obviamente negativo. El caso de Asaylem, situado en el frente de guerra de Tell Abyad, no aporta pruebas convincentes. Y no hay más de "destrucción de pueblos". Las YPG controlan unas 1.500 poblaciones de Siria, con tres millones de personas. AI ha encontrado, dice, 2 casos de destrucción de pueblos (uno verificado) y 6 de desplazamiento de población. Es una anécdota, no hay que despreciarla, pero lo que no se puede hacer es elevarla a norma.

- La otro acusación es "desplazamientos forzados". AI visitó 14 pueblos y entrevistó a 37 personas afectadas por los supuestos desplazamientos. La mayoría refugiados en Turquía, enemiga del PYD. El texto de AI, sin evidencias, es tendencioso. Así:

"En algunos casos, pueblos enteros han sido destruidos, aparentemente como represión de apoyo de sus habitantes árabes o turcomanos al grupo que se llama a sí mismo IS o de otros grupos armados no-estatales". Eufemismo tendencioso de "En un caso, y tal vez en otro, un pueblo fue destruido y, o se desconocen los motivos, o bien por el apoyo de la población a la IS." La insistencia en aparentar una limpieza étnica es constante en el texto. Sólo entre líneas se lee (plana 6) que los casos también incluyen kurdos. Lo que no se explica es que las zonas afectadas son de mayoría árabe y además pro-IS, por lo tanto, es normal que sean árabes los implicados.

- Las YPG desplazaron población, en casos "aislados" por tres motivos: salubridad, seguridad propia y seguridad de la población. En el primer caso AI reconoce que en algunos pueblos "no había ni electricidad ni luz, los hornos estaban cerrados" (página 18). Los otros dos motivos han sido militares y, en casos citados por el propio documento se ha dejado volver a los desplazados una vez restablecida la seguridad. Un caso paradigmático es el de Hamman al-Turkmani. Presentado en el documento como un caso de deportación. Leído a fondo resulta que parte de la población fue evacuada el 19 de junio de 2015 y retornó el 17 de agosto de 2015 ...

- Se hace ver que los afectados son todos civiles pero la realidad es diferente. Así, en la página 11: "Varios residentes locales dijeron que ninguno de los locales estaba afiliado a IS, pero un residente dijo que de hecho tres hombres del pueblo lo eran". En la página 13 se explica que, antes de supuestamente destruir Asaylem, se produjeron dos atentados con coche bomba, más que posiblemente con ayuda desde el interior del pueblo, contra posiciones de las YPG que defendían la población. De hecho en la página 14 algunos de los testigos reconocen que "fueron castigados colectivamente por qué algunos de los aldeanos eran miembros de IS o le daban apoyo". Y los mismos testigos demuestran su tendencia (página 27) cuando hablan del PYD o YPG como "el PKK", término que utiliza el Estado Islámico para referirse al movimiento kurdo sirio cuando el PKK es del Kurdistán de Turquía. O del Estado Islámico como tal y no como Daesh, nombre al que lo conocen los árabes que no están a favor de este grupo. Ninguna persecución étnica, pues, sino persecución en algunos casos de colaboracionistas, como en cualquier conflicto. De hecho, AI no demuestra, en ningún caso, que las personas implicadas no fueran del IS ni se molesta en contrastar su pasado cuando vivieron en territorio del IS cómodamente, según parece. Lo que es delirante (página 14) es dar por válido que "no habían amenazas aparentes de seguridad" en el frente de Suluk cuando, por aquella época (julio 2015) los ataques de infiltrados en la zona eran la norma, incluso en Tell Abyad.

El texto no contextualiza, nada. Apunta que la zona había sido limpiada étnicamente por el IS, pero de pasada. Y sobre todo, oculta que cuando el equipo de AI visitó la zona, hacía un mes que infiltrados del IS provocaron una matanza haciéndose pasar por civiles árabes, en Kobanê. Un dato esencial que se esconde. Tampoco se explica que Suluk fue escenario de duros combates en la ofensiva de Tell Abyad y se pretende mostrar esa zona como lejana del frente de guerra ... a 2 kilómetros.

Sólo una página y media está dedicada a mostrar la opinión de la otra parte. AI evidencia, así, un partidismo sorprendente, tendencioso. Ciwan Ibrahim (Asayish) explica por qué motivo, se trasladaron seis poblaciones del frente:

"En algunas áreas peligrosas hay algunos casos específicos que son muy pequeños, provocados por la amenaza terrorista, algunas familias fueras trasladadas de la zona ... sólo 25 familias fueron forzadas a marchar de Kurdistán sirio (...) Teníanos a los terroristas en Raqqa y sus familias -el tio, el hermano, la hermana - estabán aquí, y estabán en comunicación, les daban información. Estamos obligados a distanciarlos de sus familias. No a detenerlos. A distanciarlos. Sacarlos de la zona. "
Ibrahim explicó a AI que habían identificado estas personas con documentos y conexiones electrónicas con infiltrados del IS que habían capturado. Lo que se conoce como quintacolumnistas. Sin ellos, por ejemplo, habría sido imposible la matanza de Kobanê.

Redur Xelil, de las YPG, también añade que retirar población civil del área de combate es su obligación: "Con pena ... en la guerra la persona que recibe primero, y más, es el civil. Lo sabemos. Pero hay situaciones donde no hay otra opción ... Las familias que están en el frente ... ¿Quién es responsable de ellos cuando el IS ataca? Cuando los combates tienen lugar, los coches bomba, bombardeos, toda clase de armamento es usado ". Xelil especifica que el IS menudo aprovechaba la población civil para realizar sus ataques con coches bomba.

En definitiva, el documento aporta pocos datos. Posiblemente hubo una destrucción a Husseiniya. Enmarcada en la guerra civil siria donde el IS decapita sistemáticamente, miembros de la FSA han comido el corazón de ejecutados y el ejército regular torturado 55.000 personas y matado 180.000 civiles con barriles bomba, este caso es una anécdota. Triste y para aclarar, pero si alguien ha actuado humanitariamente en esta guerra son las YPG. De hecho, los supuestos "crímenes de guerra" no incluyen ni una detención arbitraria, ni una ejecución (los militantes de YPG / YPJ son decapitados si son cogidos presos / as), ni una violación, ni una discriminación étnica. Si se ha trasladado población no ha sido por motivos étnicos sino por seguridad. De hecho, el estudio olvida un dato fundamental, el cantón de Cizîrê es gobernado por un árabe, Sanadid es una milicia árabe que colabora con YPG y la propia YPG tiene un número creciente de miembros árabes (30 %). Y el documento aparece el día después de crearse una coalición kurdo-árabe-asiria. Por lo tanto, si algo queda claro es que las YPG son la única fuerza que permite entrar libremente a AI en su territorio a investigar, la única que no ejecuta presos, la única que no mata civiles, la única que no persigue a las personas por su etnia o religión y la única que no bombardea zonas civiles.

Documento en catalán

Declaración de las YPG en respuesta al informe de AI (en inglés)

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