dijous, 24 de novembre de 2016

Mobilizaciones en Rojava por el 25N, día internacional contra la violencia de género

Que el movimiento kurdo en Rojava (Kurdistán sirio) ha convertido el feminismo en su bandera es hoy una evidencia a ojos de cualquier observadora. A las medidas de formación de mujeres en campos laborales o, por ejemplo, de conducción, se añaden la elección de mujeres como lideresas de la transformación social.




Marcha en Efrîn, Rojava, 23.11.2016



 Miles de personas han marchado en Kobanê, Rojava, 24.11.2016
Frente al monumento a las YPJ

Pese a ello persistes la lacra de la violencia de género. Sin embargo el ostracismo al que se somete a sus autores y las medidas de formación con cursos orientativos en toda Rojava han surgido sus efectos. Hoy en el Kurdistán sirio la violencia de género ha disminuido y apenas hay "crímenes de honor".

Las mujeres de Rojava, con sus diversas organizaciones han impulsado las mobilizaciones para el 25 de noviembre, dia internacional contra la violencia de género con el objetivo de denunciar la degradación de la mujer entre los sectores integristas islámicos. No sólo, pero sobretodo, el Estado Islámico. Las ciudades de Efrîn y Kobanê han sido las primeras en acoger marchas de mujeres donde denuncian la obligación de llevar niqabs o los matrimonios con menores. Cabe recordar que en estados como Irán, Arabia Saudita o en la zona bajo control del IS un hombre puede casarse con niñas de hasta 9 años. De hecho, esta semana el gobierno turco ha retirado su propuesta de ley en el Código Penal por la que los violadores, inclusive de menores, no cumplirían ninguna pena si se casaban con sus víctimas.

La paradoja es que entre ese mar de pederastia, violación y degradación de la mujer, ha emergido una revolución feminista que encarnan, por ejemplo, las milicianas de las Yekîneyên Parastinê yên Jinê (Unidade de Defensa de las Mujeres, YPJ). Aún queda camino por recorrer, pero no hay marcha atrás.

Cristina Torrent
@CrisTorrentMas

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