dimarts, 23 d’octubre de 2018

Aniversario de la ejecución de Andrea Wolf, internacionalista alemana combatiendo con el PKK


La socióloga alemana Andrea Wolf (1965-1998), Ronahî, de Munich (Baviera), había empezado como militante en el grupo de jóvenes del SPD (socialdemócrata) y de voluntaria en la Cruz Roja. Los años 1980 y 1981 fue encarcelada por el hecho de participar en una okupación y en una manifestación de la extrema izquierda, respectivamente. Con su hermano gemelo, Tom Wolf, entró a militar en el movimiento de los autónomos Freizeit 81. En octubre de 1981 fue condenada, por acciones violentas contra un banco y una escuela, a 18 meses de prisión. Tres años después, su hermano se “suicidaba”, presuntamente, al caer de una ventana. Andrea continuó participando en acciones antifascistas, contra la globalización y de protección medioambiental, como la oposición a la planta nuclear de Wackersdorf.

En 1986 se trasladó a Frankfurt, donde participó en una huelga de hambre por las presas de extrema izquierda alemanas de la Rote Armee Fraktion (RAF, Fracción del Ejército Rojo) y fue detenida de nuevo por tenencia de explosivos. En el marco de la lucha antiglobalización, formó parte del movimiento que se opuso al encuentro del Foro Económico Mundial en Munich, en 1992, y entró en contacto con movimientos de la izquierda mundial, como el kurdo. A partir de entonces se dedicó al internacionalismo, y viajó a El Salvador, Guatemala y Estados Unidos. Al volver, fue acusada de un ataque de la RAF contra una prisión, aunque no se aclaró realmente su nivel de participación. En todo caso, su vida en Alemania se volvió asfixiante.

En 1996 marchó hacia el Kurdistán. Allí adoptó el nombre de Ronahî (luz) y se incorporó inmediatamente a la milicia femenina del ARGK, la Yekitiya Azadiya Jinen Kurdistan (YAJK, Asociación de Mujeres Libres del Kurdistán). Wolf combatir en Irak contra el PDK y en Turquía, contra el ejército. El 23 de octubre de 1998, el ejército turco la capturó en Wan y un oficial la asesinó a tiros. Su cuerpo no apareció, pero las investigaciones de la Asociación por los Derechos Humanos (IHD) lo localizaron en 2011, con 40 combatientes más del PKK, en una fosa común en una cueva cerca del pueblo de Andiçen, en ÇaTAK , Wan, con signos de tortura. La madre de Andrea pidió a Turquía una investigación sobre la muerte de su hija. Ankara la ignoró y ella llevó el caso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que en 2010 condenó a Turquía por no haber investigado el caso. La oposición turca sí llevó a cabo una investigación y encontró suficientes indicios que Wolf murió ejecutada1. El 14 de septiembre de 2013 se levantó un monumento dedicado a los 41 guerrilleros ejecutados a Andiçen, con el nombre de Andrea Wolf. El gobernador de Çatak ordenó su destrucción inmediata. Sin embargo, Andrea Wolf es todavía hoy un símbolo del internacionalismo y un icono de la ayuda, poca, que han recibido los kurdos desde el exterior.

1Varios autores, Dangerous Neighborhood: Contemporary issues, en Turkey’s Foreign Relations, editado por Michael Radu, 2002. 138. Özcan, Ali Kemal, Turkey’s Kurds: A Theoretical analysis of the PKK and Abdullah Öcalan. Roultledge, 2006.

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